VIDA DIARIA
LIC. ROSA ELENA GONZÁLEZ HERNÁNDEZ
Libertad cautiva y cruz de olvido.
El 3 de mayo hay dos cosas importantes que recordar, El Día de la Santa Cruz y El Día Mundial de la Libertad de Prensa, ambas de gran trascendencia en la vida diaria de la sociedad mexicana, aunque lamentablemente parece que a pocos les importó recordarlo, y quienes lo hicieron no tuvieron con qué festejarlo, y en casos peores, no se encontraron motivos que festejar.
En la fe católica se festeja el 3 de mayo el día de la Santa Cruz, para los trabajadores de la obra es ocasión de rendir tributo a este símbolo religioso y festejar su día, cada una de las construcciones donde se encuentren laborando gente relacionada con el oficio colocan una cruz y la adornan multicolormente, en otras ocasiones solo la instalan, le rezan y gozan a costo de los patrones, comida, alcohol, y canciones deben ser obligatorios, más para su protección espiritual que como una forma de hacer fiesta.
Los albañiles, como se les conoce, son los encargados de trabajar desde los cimientos de cada una de las construcciones que disfrutamos, hacen nuestros hogares, instituciones, centros comerciales, escuelas, centros de salud, carreteras y hasta la tiendita de la esquina, en síntesis estas personas son parte del diario vivir de una comunidad.
Si bien es cierto que en ocasiones son dirigidos por un profesionista ellos son los que palmo a palmo construyen la piel de los hogares, la educación, la salud, la tecnología, legislaturas, en síntesis, son los albañiles quienes a base de esfuerzo, sudor y hasta lagrimas edifican el progreso de toda sociedad.
Lo triste es que su trabajo es poco valorado y en ocasiones ellos son menospreciados a pesar de que bajo el sol, lluvia o frio van dejando pedazos de vida en cada espacio que disfrutamos, lamentablemente son los más sacrificados, los que menos disfrutan sus construcciones, muchos mal pagados y hoy hasta olvidados, el sagrado día de la Santa Cruz fue una cruz de olvido.
Es el trabajo rudo, pesado, pero no se quejan, en ocasiones se les ve contentos cantando durante su jornada laboral, saben que de ahí saldrá el poco dinero que sirve para el sustento diario de sus familias.
Poco se vieron obras en esta ocasión, pocos festejos del día de la Santa Cruz, se notó tristeza, vacio de la actividad, esa que muchos han minimizado pero que como requieren y extrañan cuando no hay recurso para hacerla o sostenerla, una actividad con poca protección y mucha explotación.
También el día 3 de mayo se celebra el DIA INTERNACIONAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA y tal parece que es un grito desesperado de los trabajadores de la información, de una de las actividades considerada de alto riesgo, poco se festeja, casi nadie recuerda el día, quizá porque hay poco que festejar.
Los profesionales de la información también buscan espacios y exigen respeto por su trabajo, sufren las embestidas de la crisis, la insensibilidad, el escrutinio y hasta la persecución por ser leales a sus convicciones, a su esencia que es responder con altivez a su trabajo.
La prensa y los albañiles no encontraron eco en los festejos, a pesar de ser quienes forjan parte del desarrollo social, político, y económico de toda comunidad.
Hoy día unos, los periodistas, no tuvieron mucho que festejar, y otros, los albañiles, solo recordaron en sus corazones y elevando plegarias al altísimo para que pronto puedan ser parte de las construcciones, lo coincidente es que ambos buscan ser los cimientos de nuevas generaciones, sin obstáculos ni preocupación.